North Carolina Public Radio: A Merging Of Traditions

When North Carolina native Joe Troop first moved to Argentina, he hoped to learn about Argentine culture. The musician had an interest in the lives, beliefs and music of Argentinean people.

And as a bluegrass musician, he thought the best way to jump into the scene was to start a band. He looked online for a local who could play the banjo and he found Diego Sanchez.

Host Frank Stasio talks with Troop and Sanchez about their collaboration. Joe Troop and Diego Sánchez bring their acoustic world music to the Sharp 9 Gallery in Durham on Friday July 17 at 8 p.m. and Raleigh’s Tir Na Nog on Sunday, July 19 at 6:30 p.m.

http://wunc.org/post/merging-traditions#stream/0


Chea Sacred Texts and Microwaves

Club del Disco: Cheap sacred texts and microwaves

Un músico poeta del interior de los Estados Unidos y un contrabajista argentino terminaron consolidando un poderoso dúo que no se parece a nada ni a nadie. Lejos ya de las raíces folk y con muchos recursos tímbricos armaron esta fantástica obra, para viajar ...

Hace tres años ya presentamos, en Folklores del Mundo, el primer disco de Joe Troop, un joven trotamundos de paso por la Argentina, que se llamó, precisamente, A traveler’s sketches (Los bocetos de un viajero), y en el que se anunciaba with Diego Sánchez. Ahora ya firman Joe Troop & Diego Sánchez, en un claro cambio de status, de acompañante a par. Y si bien está claro que la impronta poética sigue estando en manos de este raro crooner folk que es Joe, quien pone la voz, se percibe que la participación tanto en la composición -que tiene aún mucho de improvisación recordada- como en los arreglos es mucho más pareja.

Joe Troop & Diego Sánchez: Joe Troop toca violín, banjo y canta muy bien y (obviamente) con perfecta pronunciación americana. Diego Sánchez toca el contrabajo, pizzicato o con arco. Es increíble la densidad que pueden lograr con sus dos instrumentos y la voz de Joe: tal es así que no se extraña una percusión, gracias al contrabajo que hace toda la base y que se mueve con enorme flexibilidad por todo su registro, desde lo más grave hasta notables agudos, siempre cantando.

La poesía de Joe, existencial, descriptiva, irónica, con muchos tonos diferentes según la canción o el clima que quiera lograr, tiene un acompañamiento musical siempre adecuado. La cajita en la que viene el disco trae todas las letras (en inglés) y sabemos que está en preparación una muy cuidada traducción para hacer más accesible la obra al público hispanoparlante.

Se nota que Troop creció escuchando toda la poderosa tradición del folk estadounidense; es imposible para nosotros, sudamericanos, no asociarlo con lo más conocido de ese estilo que llegó a nuestras costas gracias a la difusión que tuvieron desde los años '60 Bob Dylan, Simon & Garfunkel y otros artistas del mainstream, pero lo cierto es que podría decirse que tanto aquellos como este artista se nutrieron de las mismas fuentes. Claro que hay mucho más que folk o country blues bien asimilado: hay una fuerte vocación de experimentación y la música tiene un tono muy original, digamos una pátina muy porteña (sin tener del tango ningún rasgo rítmico o melódico, salvo en el track 10 que es instrumental, hay algo tanguero en muchas de estas canciones).

El salto que dio la música del disco anterior, de un Troop que parecía estar de paso a este que lo encuentra en dúo y con un proyecto artístico más sólido, es el mismo que lo lleva de cierto pintoresquismo que lo ubicó en la línea de Folklores del Mundo, a este trabajo de dupla compositiva más cerca de la canción contemporánea que de los escenarios folk.

Los recursos tímbricos de los que hablábamos al principio no pasan solo por la variedad de los tres instrumentos de cuerda, del pizzicato o de las cuerdas frotadas, sino por el uso de golpes en la caja, armónicos, y otros efectos. Hay que decir que tanto el nivel de la producción, a cargo de Fabián Martin, como el audio general del disco están por encima del promedio, captando con mucha fidelidad cada inflexión de la voz de Joe o de los instrumentos del dúo.

Un notable trabajo, que da para muchas e incansables escuchas. Creemos estar ante un hito y por lo tanto nos hace muy felices colaborar para que Cheap sacred texts and microwaves (Textos sagrados baratos y microondas) llegue a oídos del público socio del Club.

Producido por Fabián Martin

https://www.clubdeldisco.com/resena/612_joe-troop-diego-sanchez_cheap-sacred-texts-and-microwaves


A Traveler's Sketches

Club del Disco: A traveler's sketches

Joe Troop es un músico nómade: viaja desde hace años por el mundo, y ahora reside en la Argentina. Heredero de la tradición norteamericana del bluegrass, nos ofrece en su primer disco una variedad de canciones y piezas instrumentales en las que canta en inglés y castellano. Partiendo del folk del sur de Estados Unidos, su trabajo es un recorrido que no olvida nunca el punto de partida.

La traducción del título A traveler’s sketches es Los bocetos de un viajero y representa cabalmente el concepto del disco. Como en un cuaderno en el que el viajero va guardando dibujos y apuntes de cada sitio al que sus pies lo llevan, no cuesta nada imaginarse a Joe Troop, con el banjo y el violín a sus espaldas recorriendo el mundo. Su espíritu inquieto y sus deseos de aprender lo han llevado desde Winston-Salem, su ciudad natal en Carolina del Norte, a Andalucía, desde donde ha viajado con la música a Inglaterra, a Marruecos y finalmente a Japón. Allí residió un par de años, llegando a dominar el idioma japonés. Luego de unos años en su terruño, nuevamente ha decidido viajar, y desde comienzos de 2010 está en la Argentina. Así es que sus canciones pueden ser en inglés, pero narrar la vida de un hippie de El Bolsón, como en el track 2 o incluir un instrumento de viento tradicional japonés, o jugar con el flamenco que aprendió en sus años en el sur de España.

Todo es auténtico en Joe Troop y sin embargo al abordar la música desde el banjo o desde el violín aprendido en la práctica folklórica de la música estadounidense, todo remite a esa Carolina del Norte que lo vio nacer. El dúo que conformó aquí con Diego Sánchez en contrabajo, le permite una amplia gama de posibilidades rítmicas y tímbricas: puede ser una rápida danza usando el banjo y el contrabajo pizzicato, o una balada como en Lauril en la que se pasa al violín y ambos usan el arco. Sánchez es un instrumentista muy completo, su manejo en velocidad del arco, y en el registro más agudo, es realmente asombroso (escucharThey called him frog, track 9). En cuanto a la voz de Joe, es un cantante afinado y expresivo, con una dicción clara. Es muy rara su facilidad para pronunciar el castellano a la perfección, sobre todo en las vocales, que es donde suelen denunciarse los angloparlantes al intentar cantar en nuestro idioma. Se nota un cuidado trabajo con la pronunciación y que ha estudiado bien nuestro idioma.

A lo largo de las doce etapas de este viaje que es el disco, escuchamos las huellas que dejaron sus caminatas por la música andaluza, marroquí, china, japonesa, el jazz francés, el tango, la bossa y más, pero todo sobre la sólida base de su origen, de ese bluegrass cuyo color característico aportan el banjo y el violín, y la voz algo triste, dulce y apenas nasal de Joe. Un trabajo muy original que nos permite viajar con este músico ambulante desde su mirada curiosa; y desde una tradición sonora que no habíamos presentado antes. Vale la pena echar una mirada a esta tradición viva de la música norteamericana.

Producido por Joe Troop y Germán Faviere

https://www.clubdeldisco.com/resena/367_joe-troop_a-travelers-sketches